“¿A quién le dan pan que llore?”, “Atole con el dedo” y “Con pan las penas son menos” son algunas de las frases que los mexicanos usan para hacer referencia a una situación y poder dar a entender una experiencia o vivencia. Hay otras que ocupamos para hacer alusión a algo, pero que a veces no son del todo claras o conocidas por todos.
Por ejemplo, los jarochos usan palabras como mácara cuando están sorprendidos, loco para nombrar a un amigo cercano, muina cuando se está enojado con alguien, pichicatero para describir a alguien que es tacaño, pringando cuando hay lluvia moderada, rumba cuando se sale de fiesta y “ya estás peinado pa´tras” cuando se está de acuerdo con un tema.
Además, el lenguaje popular es más que famoso no solo en México, también en el mundo, haciendo que algunas personas señalan que los mexicanos son groseros al expresarse. Pero las frases coloquiales son más una tradición que surgió y se estableció hace muchos años, conforme las vivencias y circunstancias se presentaban, las palabras y frases se fueron adoptando como algo del día a día.
Un ejemplo muy conocido es la frase “se petateó”, misma que, aunque no lo creas, proviene de un mueble mexicano.
¿Cómo surgió la frase “ya se petateó” en México?
La palabra petlatl proviene del náhuatl y hace referencia a un tapete que es tejido con palma, al cual conocemos como petate, mismo que es uno de los muebles más importantes de México, ya que es multifuncional, y ha servido desde hace siglos como mesa, cama, silla y como la última morada de los mexicanos.
Desde la época prehispánica, pasando la colonia y comenzando el México independiente, el petate ha estado presente en la vida de nuestros antepasados.
En la cultura zapoteca, los petates son un símbolo del ciclo de la vida, ya que desde tiempos remotos las mujeres en zonas rurales parían a sus hijos en petates, pues las camas eran costosas y usadas solo por la gente de “alcurnia”.
Pero los petates también han sido usados como mortaja funeraria, es decir, como objeto donde los mexicanos serían envueltos para descansar por toda la eternidad.
Hay que señalar que si era complicado tener acceso a los productos necesarios para comer, más lo era tener sábanas o ropa, siendo esto un motivo por el que las personas que morían eran “enrolladas” en los petates donde partían de este mundo.
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Además, los petates eran una de las más valiosas pertenencias de los mexicanos, pues por múltiples usos como mesa, cama y silla, eran indispensables para la vida diaria.
Incluso, la frase “el mero mero, petatero” nació por la idea de que solo las personas con recursos (con dinero) podían adquirirlos, también es la manera para nombrar a alguien que tiene el puesto de jefe o es dueño de algo.
Pero fue en la época de la Revolución cuando los petates tomaron aún más importancia y valor, pues la gran cantidad de defunciones y los pocos recursos para tener un lecho de muerte digno de los fallecidos, hizo que los petates fueran la opción más “rápida” y accesible, incluido el valor sentimental que se le daba a este mueble.
Si tener una casa, muebles, ropa y dinero era complicado, más difícil era comprar un ataúd, pues el país estaba en guerra y los recursos eran escasos. Pero también se sabe que eran usados por los nahuas y mixtecas para despedir a sus difuntos y que tuvieran un lugar digno para descansar.
¿Qué otros muebles mexicanos provienen de la época prehispánica?
No solo el petate data de nuestros antepasados en nuestro país, hay otros muebles de origen prehispánico. Uno de ellos es el tollicpalli, que era un asiento; otro es el tepotzoicapalli, otro mueble usado para sentarse pero con respaldo, casi como una silla. Estos dos eran tejidos con tule.
El butaque, conocido como silla campechana o sillón miguelito, es una reinterpretación mexicana de la silla de caderas o jamuga que trajeron los europeos a América y es de origen musulmán.
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También, las sillas inglesas con terminaciones en patas de león son muy antiguas, pues de ellas se tomó la inspiración para crear las sillas con patas en forma de pierna y pie con huarache, muy similar a utensilios como biombos, a las que se les ponía un toque mexicano.
¿Sabes otras frases que tengan relación con un mueble mexicano?